China escapó de la terapia de choque mientras los pueblos indígenas de Mesoamérica y los Andes sostuvieron una crítica civilizatoria desde la comunalidad: dos trayectorias asimétricas que, leídas juntas, desarman el relato único del desarrollo.

La primera eleva cerca de 800 millones de personas de la pobreza extrema entre 1978 y 2020 mediante gradualismo dirigido; la segunda articula, desde el tequio oaxaqueño, el sumak kawsay andino y el lekil kuxlejal tseltal, un paradigma no-antropocéntrico donde la comunidad precede al individuo y la naturaleza no es mercancía. Ambas trayectorias coinciden en un rechazo práctico al shock therapy neoliberal y a la receta única del Consenso de Washington.

La tesis que este análisis sostiene: el siglo XXI requiere pluralizar los modelos de transformación social, y tanto la "improvisación dirigida" china como la "comunalidad" latinoamericana son materiales imprescindibles —aunque radicalmente distintos— para hacerlo.


El gradualismo chino como ruptura con el recetario universal

El hallazgo empírico más contundente es también el más citado: según el informe conjunto del Banco Mundial y el Development Research Center del Consejo de Estado, Four Decades of Poverty Reduction in China (2022), China redujo en cerca de 800 millones el número de personas con ingresos menores a 1.90 dólares diarios entre 1978 y 2020, aportando tres cuartas partes de la reducción global de pobreza extrema en ese período.

Barry Naughton, en The Chinese Economy: Adaptation and Growth (MIT Press, 2018), documenta cómo esta transformación no fue producto de un plan maestro sino de una secuencia de transiciones —demográfica, tecnológica, macroeconómica e institucional. La ortodoxia del desarrollo no explica bien el caso chino porque China no siguió la ortodoxia.

Isabella Weber, en How China Escaped Shock Therapy (Routledge, 2021), demuestra con entrevistas a participantes y documentos inéditos que en los años ochenta hubo un debate feroz dentro del liderazgo chino entre quienes proponían un "big bang" al estilo soviético y quienes defendían un gradualismo experimental. El segundo bando ganó dos veces, en 1986 y 1988, tras episodios de hiperinflación que reafirmaron la prioridad política de la estabilidad de precios. El contraste con Rusia es el experimento natural: la terapia de choque destruyó el producto soviético mientras China inauguró lo que Branko Milanović llamó "la expansión económica más larga y rápida de la historia".

Yuen Yuen Ang, en How China Escaped the Poverty Trap (Cornell, 2016), rechaza tres dogmas —"primero el crecimiento", "primero las instituciones", o "fortuna histórica"— para proponer el concepto de improvisación dirigida: dirección desde el centro acoplada a improvisación local. Su tesis es contraintuitiva y central: las instituciones normativamente débiles pueden ser funcionalmente fuertes cuando se usan para "construir mercados con lo que se tiene".


Comunalidad y Buen Vivir: la crítica desde el reverso colonial

Mientras Asia oriental reescribía el manual del desarrollo, en la Sierra Norte de Oaxaca dos intelectuales indígenas construían una crítica civilizatoria de raíz distinta. El zapoteco Jaime Martínez Luna y el antropólogo mixe Floriberto Díaz Gómez acuñaron hacia 1977-1981 el concepto de comunalidad para nombrar lo que en español no tenía nombre.

En Eso que llaman comunalidad (CONACULTA, 2010), Martínez Luna resume: "Somos comunalidad, lo opuesto a la individualidad; somos territorio comunal, no propiedad privada; somos compartencia, no competencia; somos politeísmo, no monoteísmo". Sus cuatro pilares —territorio, trabajo (tequio), asamblea y fiesta— articulan una economía no mercantil que se reproduce mediante cargos rotatorios y decisión por consenso.

La versión mixe de Floriberto Díaz, recogida en Escrito: Comunalidad, energía viva del pensamiento mixe (UNAM, 2007), radicaliza el planteo: para los jää'y "la Tierra es la que nos comuna", los seres no humanos son hermanos, y la libertad consiste precisamente en no aprisionar una parte de la naturaleza. El tequio no es extracción de plusvalía sino "energía creativa comunal".

James Maffie, en Aztec Philosophy: Understanding a World in Motion (University Press of Colorado, 2014), ofrece el respaldo académico más riguroso a la tesis de que existía —y existe— una metafísica mesoamericana con densidad filosófica comparable a la occidental. Su argumento central: los nahuas sostenían una ontología monista procesual. Todo lo existente es teotl, "energía sagrada en movimiento continuo".

En los Andes, Alberto Acosta sistematizó en El Buen Vivir: Sumak Kawsay (Icaria, 2013) la traducción constitucional del principio kichwa que Ecuador incorporó en 2008 y Bolivia en 2009. Sumak kawsay no es "vida mejor" en clave consumista sino vida en plenitud, en armonía con la Pachamama y con la comunidad.


Dussel y el marco filosófico latinoamericano

Enrique Dussel (1934-2023) proporcionó el aparato conceptual que permite leer la comunalidad y el sumak kawsay no como folklore sino como filosofía. Desde Filosofía de la liberación (1977) hasta la monumental Ética de la liberación en la edad de la globalización (Trotta, 1998), Dussel construyó una crítica sistemática al eurocentrismo moral.

Su principio material es universal pero no formal: "producir, reproducir y desarrollar la vida humana en comunidad". Esta es la clave que conecta ambas mitades del análisis: tanto el gradualismo chino como las filosofías indígenas parten del imperativo material de la vida reproducible antes que del formalismo procedimental del mercado.


Convergencias y diferencias estructurales

El punto de contacto es negativo y explícito: ambas trayectorias rechazan la terapia de choque. China lo hizo dos veces en los ochenta; los pueblos indígenas latinoamericanos lo hicieron durante cinco siglos oponiendo la asamblea, el tequio y la posesión comunal al cercamiento colonial.

Las diferencias son, sin embargo, decisivas. China abrazó el crecimiento, la industrialización y la integración al capitalismo global. El Buen Vivir y la comunalidad rechazan el crecimiento como métrica y proponen un horizonte posextractivista. Ninguno de los dos modelos es redentor; ambos son laboratorios abiertos.


Qué significa leerlos juntos

La lección no es que uno deba imitar al otro. Es más sobria y más radical: el desarrollo no tiene una gramática única y los países que prosperaron lo hicieron heterodoxamente.

China demostró empíricamente que la secuencia Washington no es necesaria. Los pueblos indígenas de Abya Yala demostraron filosóficamente que la ontología sustancialista occidental no es universal ni la única internamente coherente.

El aeon del consenso neoliberal, del There Is No Alternative thatcheriano, se agrietó hace décadas. Las grietas las abrieron, por caminos opuestos, los reformistas chinos que se negaron a destruir su economía para "salvarla" y los pensadores indígenas que se negaron a aceptar que su mundo fuera premoderno.

Leer a Naughton junto a Martínez Luna, a Weber junto a Floriberto Díaz, a Ang junto a Maffie y a todos ellos a la luz de Dussel no es eclecticismo: es reconocer que la imaginación política del siglo XXI ya no puede darse el lujo de un solo manual.

Referencias

  1. Banco Mundial / DRC. Four Decades of Poverty Reduction in China. 2022.
  2. Naughton, Barry. The Chinese Economy: Adaptation and Growth. MIT Press, 2018.
  3. Weber, Isabella. How China Escaped Shock Therapy. Routledge, 2021.
  4. Ang, Yuen Yuen. How China Escaped the Poverty Trap. Cornell UP, 2016.
  5. Ang, Yuen Yuen. China's Gilded Age. Cambridge UP, 2020.
  6. Martínez Luna, Jaime. Eso que llaman comunalidad. CONACULTA/Secretaría de Cultura de Oaxaca, 2010.
  7. Díaz Gómez, Floriberto. Escrito: Comunalidad, energía viva del pensamiento mixe. UNAM-PUMNM, 2007.
  8. Maffie, James. Aztec Philosophy: Understanding a World in Motion. University Press of Colorado, 2014.
  9. Lockhart, James. The Nahuas After the Conquest. Stanford UP, 1992. (FCE, 1999.)
  10. Acosta, Alberto. El Buen Vivir: Sumak Kawsay. Icaria, 2013.
  11. Huanacuni Mamani, Fernando. Buen Vivir / Vivir Bien. CAOI, 2010.
  12. Paoli, Antonio. Educación, autonomía y lekil kuxlejal. UAM-Xochimilco, 2003.
  13. Dussel, Enrique. Filosofía de la liberación. Edicol, 1977.
  14. Dussel, Enrique. Ética de la liberación en la edad de la globalización y de la exclusión. Trotta/UAM-I, 1998.
  15. Milanović, Branko. Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization. Harvard UP, 2016.

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